El bosque
Caminas por la calle. Caminas y todo el tiempo hay rostros. Desfilan en la periferia de tu mirada. Como las ramas del bosque de la ciudad sin árboles. Son rostros que no importan. Personas en tu margen vueltas ramas o árboles.
Hay veces que me importan todas. Cada una. Compartimos la condición de ocupar la periferia de alguien.
Le brillan los zapatos.
Le sudan las manos.
Limpia el granito y retira la taza de café.
Alrededor de la boca ata un cordel, la salvaguarda.


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