Ya no obligo a mi boca
Hace algo más de un año
me liberé de la necesidad
de aparentar
ahora mis manos se muestran llenas
o vacías
cuando así lo están
ya no obligo a mi boca
a curvarse en sonrisa
no necesito que nadie vea
lo que no hay
qué descanso
ese forzar la apariencia
trajo momentos surrealistas
o de una realidad atroz
cuanto más partida estaba por dentro
más exitoso y pleno brillaba el exterior
cualquier estructura inmóvil sobredimensionada con respiración asistida
fagocita a quien la habita
sea gigante o ratón
contra viento y marea ya no son palabras mías
ahora navego a favor
de mis vendavales
de mis brisas
por el exterior surfeo
pliego velas y sin prisa
me detengo en el remanso donde hay amor



Comentarios
Publicar un comentario