Es el momento de las manos



Camíname despacio

demórate un momento

que hay pliegues de mi misma

que ni yo misma reconozco.

Fue tal la sacudida que

todavía no me encuentro

no sé qué sorpresa qué agonía 

puede saltarnos sin aviso

si paseas mis rincones

sin respirarnos primero.

Las lenguas ya frenaron 

cada palabra estaba hueca

sé que es el momento de las manos y mis manos tienen miedo 

despacio dame el soplo de aire de confianza

dime que es lo mismo lo que venga

que nos encontrará a otra cosa 

entretenidas en mirarnos 

sea cual sea la distancia.

Dime que haremos de su banda sonora 

tan presente y machacona 

un murmullo que se olvida

seamos nosotras las que ignoran 

toda la palabrería vacía.


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